NUEVA YORK (AP) — El ministro de Relaciones Exteriores cubano Bruno Rodríguez se declaró el martes “sumamente optimista” respecto de las relaciones con Estados Unidos y señaló que ya no hay marcha atrás en lo logrado cuando el expresidente Barack Obama acercó a ambas naciones en 2014.

“Hay una tendencia histórica que es irreversible”, dijo Rodríguez durante una entrevista con The Associated Press. “Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba nunca podrán ser iguales a las anteriores a las de diciembre de 2014. Ha habido acontecimientos esenciales. Ha habido niveles de comunicación y conocimiento mutuo entre ambos pueblos que son irreversibles”.

Rodríguez destacó que el enfriamiento bajo el gobierno del presidente Donald Trump y la intensificación de sus sanciones contra la isla se deben en parte a la campaña de éste para intentar ser reelegido a la Casa Blanca.

“Es lamentable. Nosotros esperamos que sea una coyuntura pasajera”, indicó.

Desde que llegó al poder en 2017 Trump ha restringido los viajes de sus ciudadanos a la isla, ha limitado las remesas que pueden enviar los emigrados, ha formado listas negras de empresas cubanas, cancelado los permisos para cruceros a la isla y repatriado a casi todos los funcionarios de la recién abierta embajada de Estados Unidos en La Habana, al tiempo que recrudeció la retórica contra altos funcionarios cubanos.

Estas medidas representan un revés a la política de Obama, quien junto al entonces presidente cubano Raúl Castro declaró en 2014 el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

El martes Rodríguez destacó que esos logros representan “una acumulación histórica”.

“Yo no creo que esté en manos de ningún gobierno impedir, en un mundo globalizado y entre dos países que tienen muchos aspectos culturales comunes y una larga historia común, que estos vínculos aumenten o que se restrinjan los flujos de libre y verdadera información”, señaló el canciller, quien viajó a Nueva York con motivo de la reunión anual de Asamblea General de las Naciones Unidas.

Para el canciller, la estrategia electoral de Trump en zonas como el sur de Florida, donde hay gran cantidad de cubanos, es errónea ya que Trump cree que ellos apoyan el bloqueo a Cuba y las políticas de mano dura contra la isla.

“A mí me parece que está demostrado que la mayoría de los cubanos que viven en la Florida apoyan el avance de la normalización de relaciones y el levantamiento del bloqueo y mientras más jóvenes son, el apoyo es aún mayor”, dijo Rodríguez. “De todas maneras las coyunturas políticas siempre son efímeras”.

Cuba enfrenta una crisis energética por la falta de diésel. Los recortes en su distribución han provocado largas colas en las gasolineras y reducciones del transporte público.

Rodríguez, sin embargo, destacó el martes que “esto será superado en las próximas semanas” y que la isla está encontrando formas de comprar petróleo a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos para evitarlo.

El canciller denunció amenazas de sanciones y supuesta persecución por parte de Estados Unidos a compañías de transporte de petróleo y a empresas navieras y presiones contra gobiernos donde están registrados buques petroleros.

Ante esta intimidación, dijo Rodríguez, Cuba ha aumentado su capacidad de transportación.

“La manera en que funciona el mundo de hoy hace imposible para Estados Unidos impedir la llegada de embarques de petróleo a Cuba”, dijo el canciller. “Hay formas de hacerlo”.

Rodríguez dijo que Cuba produce la mitad del petróleo que usa y el gas acompañante que necesita, pero compra a Venezuela y mercados de Europa Oriental y de África y de África Norte. “De manera que puedo decir que Cuba está en capacidad financiera de adquirir el combustible que necesita”, señaló.

Rodríguez no especificó cuánto petróleo compra exactamente a Venezuela o a esas otras regiones.

El canciller negó que Cuba tenga presencia militar en Venezuela o que participe o asesore operaciones militares de seguridad o inteligencia allí.

Rodríguez contradijo así las acusaciones que Trump hizo durante su discurso ante la Asamblea General, en el que indicó que el presidente venezolano Nicolás Maduro es una “marioneta cubana protegida por guardaespaldas cubanos”. El canciller también criticó al presidente brasileño Jair Bolsonaro por supuestamente decir que Cuba tiene 60.000 soldados armados en Venezuela.

El ministro tildó esa cifra de “ridícula, calumniosa y pura propaganda”.

Señaló que Estados Unidos usa la buena relación entre Venezuela y Cuba como “pretexto” para atacar un modelo político y económico exitoso que ha aguantado por seis décadas el peso del bloqueo estadounidense.

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