RÍO DE JANEIRO (AP) — El crudo que ha estado contaminando las playas del noreste de Brasil desde principios de septiembre muy probablemente proviene de Venezuela, de acuerdo con un reporte de la petrolera estatal Petrobras que fue citado por el ministro del medio ambiente Ricardo Salles.

Las espesas capas de crudo han llegado hasta 61 municipios de nueve estados brasileños, contaminando más de 130 playas, en lo que las autoridades brasileñas han descrito como un desastre “sin precedentes”.

El crudo “muy probablemente proviene de Venezuela, como indica el estudio de Petrobras”, comentó Salles ante los miembros de la comisión de medio ambiente de la cámara baja del Congreso.

El ministro dijo que el crudo era transportado en una embarcación extranjera que navegaba cerca de la costa brasileña, pero puntualizó que seguían sin saber la causa del derrame.

Hasta la tarde del lunes, las autoridades habían recuperado más de 130 toneladas de crudo, que ha provocado la muerte de al menos 10 tortugas.

La agencia de protección ambiental de Brasil señaló que podría tratarse de apenas una pequeña fracción del crudo derramado, y que deben monitorearse alrededor de 2.000 kilómetros (1.242 millas) de litorales.

Expertos ambientales temen que muchos más mamíferos marinos hayan entrado en contacto con el crudo, y que causará daños a los corales y vida marina. Ya se iniciaron estudios de impacto.

“En estos casos de emergencia, es fundamental identificar la fuente, y después tratar de mitigar la contaminación”, dijo Marcelo Amorim, quien es parte de la unidad de coordinación contra emergencias de la agencia de protección ambiental.

En declaraciones desde el estado de Sergipe, uno de los más afectados, Amorim dijo que no había forma de saber qué tanto petróleo adicional podría llegar a las costas de Brasil.

En el estado de Sergipe, las autoridades declararon estado de emergencia y recomendaron a la gente, así como a los pescadores, mantenerse alejados de las playas contaminadas.

En su testimonio el martes ante el Congreso, el presidente de Petrobras Roberto Castello Branco dijo que los derrames son “un desastre muy preocupante” y que no hay indicios de que disminuyan.

Las autoridades afirman que el crudo ha sido particularmente difícil de rastrear debido a que flota debajo de la superficie del agua y no se le identifica fácilmente desde aeronaves. La nubosidad en la zona también ha limitado el uso de imágenes satelitales, destacó Amorim.

La marina brasileña está a cargo de investigar el origen de los derrames, mientras que la policía federal indaga la posibilidad de presentar cargos penales.

Petrobras ha colaborado con las autoridades en las investigaciones, examinando muestras de derrames y limpiando playas.

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