SONOMA, California, EE.UU. (AP) — Más de un millón de personas estaban el miércoles sin electricidad en California porque la empresa más grande del sector suspendió el suministro para impedir que la caída de cables a causa de los vientos provoque incendios forestales, como ocurrió hace dos años con saldo de miles de inmuebles destruidos.

Los incendios pasados causaron que Pacific Gas & Electric Co. se declarara en bancarrota y la obligaron adoptar decisiones más enérgicas para impedir siniestros.

La drástica medida, adoptada luego de que se pronosticaron condiciones meteorológicas secas y con fuertes vientos, hizo que se formaran largas filas en supermercados y ferreterías en el norte de California debido a la demanda de hielo, hieleras, linternas y baterías. Hubo congestionamientos viales donde los semáforos no funcionaban. Las escuelas cancelaron clases. Y muchos establecimientos cerraron.

Debido a que el sol brillaba en todo su esplendor, no se veía nada de humo en el aire y una brisa suave mecía las hojas de los árboles, muchas personas condenaron la medida porque vino a importunarles sus actividades diarias.

El contratista Rick Lachmiller, que compraba una extensión para su generador en una ferretería, estaba molesto. Dijo que a su parecer PG&E se precipitó al suspender el suministro de electricidad porque no había viento el miércoles en la mañana y lo hizo sin avisar con anticipación.

“La gente tiene refrigeradores llenos de comida”, afirmó “Toda la comunidad tiene que obrar rápidamente para tratar de salvar su comida, su empleo o lo que sea”.

Más de 500.000 clientes en el norte de California estaban sin luz, dijo la empresa eléctrica, y unas 300.000 desconexiones más estaban planeadas para más tarde a fin de impedir que alguna chispa de sus equipos provocara un incendio con ayuda de los vientos. Se prevé que unas 2 millones de personas serían afectadas hasta varios días.

“Todos los que preguntan ‘¿dónde está el viento?, ¿dónde está el viento?’, no se preocupen, ya vendrá”, dijo Steve Anderson, experto del Servicio Nacional de Meteorología. “Por supuesto que PG&E no quiere suspender el suministro de electricidad cuando ya estén los ventarrones. Lo mejor es cortar la electricidad antes de que suceda”.

Vientos de entre 56 y 72 km/h (35 y 45 mph) afectarán desde la zona de la bahía de San Francisco hasta el Central Valley, y en especial las faldas de la Sierra Nevada, donde un incendio en noviembre atribuido a líneas de transmisión de PG&E dejó 85 personas muertas y prácticamente incineró la localidad de Paradise.

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Melley informó desde Los Ángeles. Los periodistas de The Associated Press, Janie Har y Olga Rodriguez en San Francisco; Jocelyn Gecker en Moraga; Don Thompson en El Dorado Hills; Haven Daley en Oakland, y Christopher Weber y John Antczak en Los Ángeles contribuyeron a este despacho.

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